ALIAS: MAGENTA
Se levanta cada mañana con el pie que no está dormido. Casi nunca cree en la democracia.
El verbo con el más se identifica es pernoctar. Realmente aborrece la hipocresía.
De 1 al 10 autocalifica su sensibilidad con un 7. Se depila cuando se requiere. Aún tiene infancia. Se incluye dentro de la especie "sapiens imbécilis". Le estresan. Prefiere los calcetines negros. Una situación incómoda para ella es pasar verguenza ajena. No friega los platos después de comer por pereza. Iría que no volvería al país de nunca jamás.
Su paranoia principal es que le hagan de todo en el laboratorio de Toto.
Mira a la ventana antes de acostarse. Está en deuda con demasiada gente. Bailó con un aspirador. Se droga con el invierno de Vivaldi. No espera nada de la vida. Le gustan las sorpresas.
Opina que hay demasiados kilómetros de fronteras amuralladas. No sabe decir por qué no le interesa el arte. Siempre canta bajo la ducha. Le gusta todo del mundo. Ha hecho daño deliberadamente de manera sociológica. Ha plantado en alguna ocasión un árbol. Consume 2 litros de agua al día. Mata el tiempo fumando. Ha soñado que volaba. Se obsesiona muchísimo y con rapidez. Su grupo sanguíneo es positivo.
Abraza la vida con pasión pero sin apretar mucho. Ha cortado una vez una flor.
Le han dicho que su coeficiente intelectual es 120 pero ella cree que es 0. Ama sólo a los animales vivos. Daría su vida por la gente que quiere. Piensa que desaparecen demasiadas especies cada día. La han dejado tirada en alguna ocasión. Es poetisa. No le repite el ajo. Para ella una causa digna y justa es vivir para hacer felices a los demás. Adoptaría una iguana. Es libre para elegir.
Su mayor ilusión es gobernar el mundo.
|